Vivamente muerto

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Shh... La vas a despertar, dirigiendo su mirada al pie de mi cama...

Y allí estaba ella, había pasado la noche sentada en el suelo al pie de mi cama. Ha estado toda la noche vigilando que duermas bien, es una buena chica, me dijo mi madre, yo no podía creer que Mirella hiciera eso, así que para amenizar la mañana me levanté y di un salto hacia ella y grité lo más fuerte que pude... Recuerdo que Mirella y mi madre me persiguieron por toda la casa y el jardín, tratando de adelantar mi muerte.

Mirella y mi madre pasaron todo el día juntas conversando quien sabe de qué; mientras yo por otro lado me encerré en mi habitación tratando de conversar con Dios. Me siento frío como una navaja, apretado como un torniquete, seco como un tambor fúnebre... Y mientras converso contigo, siento la rabia apoderarse de mi... Ahhh... Corre al armario, a la izquierda encontrarás mi hacha favorita, cógela y córtame el cuerpo con ella, no te asustes, es sólo una fase intermedia en uno de mis días malos... ¿Qué quieres que haga para salvarme? ¿quieres que vea tv? ¿Que pase el tiempo entre las sabanas? ¿Quieres que contemple tu retrato en silencio? ¿Quieres algo de comer mientras miras cómo destrozo todo? ¿Quieres enseñarme a volar? ¿Quieres verme sangrar? ¿Quieres llamar a la policía? ¿ Crees que debería parar? ¿Por qué te vas corriendo?...

No recuerdo mucho de lo que pasó después. Desperté y mi madre estaba a mi lado, me dijo que Mirella y ella me encontraron en el suelo y todo mi dormitorio estaba destruido, pregunté por Mirella, pero ella tuvo que ir a estudiar.

Así pasaron las horas, pensaba en todo lo que en mi vida había pasado, mi madre, mis hermanos, mi familia y Mirella... Se me dio por llamar a mi padre, aquel ser el cual conocí sólo en mis recuerdos, no sé si él sabía lo que me pasaba, no sabía el por qué, que en 21años, nunca se comunicó...

Y levanté el teléfono y pensé: Tengo una libreta negra con mis poemas y una maleta llena de premios en deporte y cuando soy un buen perro, a veces me envías una foto, tengo las mejores calificaciones en la universidad, y la tristeza de no conocerte, tengo 110 canales de mierda para elegir en la tv, tengo luz eléctrica, tengo una segunda personalidad y sorprendentes poderes de intuición, así es como sé que cuando trato de comunicarme contigo por teléfono no habrá nadie en casa. Y si te dijera... Tengo el obligatorio cabello largo de los metaleros y los inevitables pinchazos de aguja, marcados bajo mi camisa de seda favorita, tengo manchas de nicotina en mis dedos, tengo una cuchara de plata en una cadena, tengo un gran piano de cedro donde guardar mis restos mortales, tengo ojos desorbitados, fuertes ansias de volar, pero ningún lugar a donde ir... Nada de eso serviría porque cuando tomo el teléfono, no hay nadie en casa...

- Hola, llamaste al 08654322 por favor deja tu mensaje después de la señal... Papa, ¿dónde estás? acaso no sabes que estoy muriendo...

Era una noche obscura cuando decidí descansar de todo este tormento, lo único que pensé era en adelantar lo que ya es inevitable, de todos modos ya era un hecho, moriría en unos días. Así que introduje la aguja en mi vena y solté el liquido que haría que mi viaje sin retorno sea placentero, suelto la tira de goma que aprieta mi brazo y caigo al suelo y empiezo a soñar... Lo único que recuerdo antes de quedar en blanco es a Mirella entrar en la habitación y gritar mientras Corría hacia mí...

Documento originalmente publicado en whitepuma.net en ene 4, 2004.

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